MURCIÉLAGOS – LOS MAMÍFEROS VOLADORES


advertisement

Los murciélagos, los únicos mamíferos capaces de volar realmente, cuentan entre los mamíferos con mayor éxito evolutivo. Existen casi 1.000 especies diferentes, lo que convierte a este orden en el segundo en cuanto a número, sólo por detrás de los roedores. Los murciélagos se encuentran en casi todo el mundo, excepto en las regiones polares. Las islas oceánicas también han sido invadidas e incluso Nueva Zelanda cuenta con 2 especies de murciélagos nativos.

Los murciélagos tienen mucho en común con los insectívoros por lo que respecta a su estructura básica, y se acepta un antecesor común para ambos órdenes. Durante su evolución, los murciélagos probablemente pasaron por un estado de planeadores, para acabar por convertirse en excelentes voladores, capaces de rivalizar con los pájaros. Según fueron evolucionando, siguieron dos vías principales, la de los frugívoros y la de los insectívoros, pero la estructura corporal de ambos grupos es similar. Sus patas anteriores se han alargado enormemente, especialmente los 4 dedos que sirven como elementos indispensables para la sujeción de las membranas voladoras. El pulgar actúa como dedo libre y el murciélago lo utiliza para colgarse cabeza abajo o para trepar a los árboles. La piel se extiende hacia atrás a partir de los dedos, apoyándose en los flancos corporales, las patas posteriores y la cola.

Megaquirópteros o murciélagos frugívoros

Los murciélagos frugívoros del suborden Megachiroptera difieren de los murciélagos insectívoros por estar menos especializados para el vuelo nocturno. Sólo una minoría de las más de 150 especies de este suborden puede desplazarse con ayuda del eco, mientras que el resto es completamente impotente si se le tapan sus grandes ojos, ya que se sirve de ellos para orientarse. Todos los murciélagos frugívoros se encuentran en el Viejo Mundo. Esta familia incluye a los zorros voladores, cuyas 51 especies viven en la región malaya del Pacífico. El murciélago de mayor tamaño es un zorro volador, Pteropus giganteus, que puede tener una envergadura de hasta 1,7 m, aunque no pesa más de 1 kg. Los zorros voladores no están emparentados con los zorros verdaderos, pero su cabeza se parece a la de éstos por su gran hocico canino, sus grandes orejas y sus redondos y penetrantes ojos. El miembro más extraño de los murciélagos frugívoros es una especie tropical africana, el megaquiróptero africano (Hypsignathus monstrosus), cuya cabeza es casi como la de un caballo.

Los murciélagos frugívoros se alimentan por regla general de frutos como dátiles, higos, plátanos, y guayabas. El murciélago se mete el fruto en la boca y perfora la piel con sus caninos y premolares puntiagudos, para poder chupar y aplastar la pulpa madura hasta que no quede más que un resto seco. No es de extrañar, por tanto, que sean muy poco apreciados por los cultivadores de frutos tropicales, especialmente porque pueden presentarse a centenares y comerse toda una cosecha de-fruta madura.

Microquirópteros

El segundo suborden de murciélagos es el de los Microchiroptera, más conocidos bajo el nombre de murciélagos insectívoros. Generalmente son más pequeños que los del otro suborden. Sus ojos están menos desarrolla dos, pero poseen un excelente sistema de localización por eco que les permite desplazarse y encontrar el alimento incluso en la oscuridad más absoluta. Los murciélagos mejor conocidos por europeos, americanos y canadienses son los vespertilios, entre los que se encuentran los pequeños murciélagos pardos del género Myotis, los pipistrelinos del género Pipistrellus, los murciélagos amarillos y los de cola peluda. Aunque la mayoría de las hembras de murciélago no tienen más que una cría cada vez, algunos murciéla gos vespertilios tienen gemelos, y se sabe que la hembra del murciélago rojo americano (Lasiurus borealis) tiene trillizos e incluso cuatrillizos.

Algunas familias de murciélago deben su nombre a la peculiar estructura de su nariz. Alrededor de los orificios nasales les crecen unas estructuras carnosas que van desde una simple espina a unas formaciones realmente increíbles. Hay demasiados grupos como para poder mencionarlos todos, pero citaremos sus nombres vulgares, que proporcionan una exceSenté idea de las características faciales de cada uno. Por ejemplo, hay murciélagos mastines, murciélagos de nariz en forma de trompa, de lanza, de hoja, de flor, de hendidura y de herradura. La mayoría de estos murciélagos se alimentan de insectos, que capturan al vuelo recogiéndolos en las membranas de la cola, que actúa a modo de cucharón. Sin embargo, existen otras formas de alimentarse.

El método de alimentación más especializado es el del vampiro (Desmodus rotundus), que vive solamente en las zonas tropicales de América Central y del Sur. Sólo se alimenta de sangre, que obtiene como los vampiros de las leyendas, mordiendo a grandes mamíferos o aves en una zona desnuda, por ejemplo detrás de la oreja o en la zona del cuello. La herida la inflige de manera tan cuidadosa que la víctima dormida no nota nada. La sangre es lamida, no chupada, mediante una larga y estrecha lengua que saca de golpe. La coagulación de la sangre se evita gracias a una sustancia química especial existente en la saliva del murciélago. El peligro del vampiro no está precisamente en que se alimente de la sangre de la presa sino en que sea capaz, como es sabido, de transmitir enfermedades como la fiebre equina y la rabia.

Muchos de los murciélagos de este grupo están adaptados para alimentarse de otros animales que no sean insectos. Los murciélagos pescadores (Noctilia) de América Central y del Sur se lanzan a la superficie del agua para coger peces. A veces incluso caen al agua, pero pueden despegar sin dificultad, pues su corto pelo es impermeable y se seca rápidamente. El so vampiro (Vampyrus spectrum) no es un verdadero vampiro, pero se alimenta de animales: murciélagos más pequeños, roedores y pájaros. El animal atrapa su presa con las garras y la lleva a un árbol hueco para devorarla con tranquilidad.